Shatter

Pregunta de culturilla general ¿Qué sabemos de Nueva Zelanda? Sin consultar la wikipedia, ¿eh? A ver, supongo que a la mayoría se os vendrá a la cabeza los All Blacks. Y los kiwis. Y los otros kiwis, las aves, claro. ¡Oh! Y los bellos paisajes de las películas de Peter Jackson inspiradas en la obra de Tolkien, por supuesto. ¿No tenían también el monte Cook, que creo que era lo único que me hicieron estudiar de su geografía en el instituto? Y bueno, para ya de contar… A los que sepáis más cosas del país, mi más sincera enhorabuena, y a los que no, hoy me he propuesto que conozcáis algo más de este país oceánico: me estoy refiriendo a Module y a su magnífico trabajo en Shatter.

¿Quién o qué es Module? La versión resumida sería el apodo utilizado por Jeramiah Ross, natural de Wellington y artista musical polifacético. Según sus propias palabras, Module es un proyecto del que también forman parte todas las personas que han colaborado de alguna manera con él en sus trabajos: ya sea parir una de las mejores bandas sonoras de la industria del videojuego, ayudar en tareas de producción a otros artistas o incluso montar espectáculos y performances audiovisuales.

Su salto a la fama se produjo en 2009. Sus paisanos de Sidhe estaban enfrascados en su nuevo juego, una curiosa mezcla entre shoot’em up y un clasicazo como Arkanoid, cuando alguien ahí dentro se acordó de un joven que había colaborado con ellos unos años antes en la música de un título para PSP llamado GripShift.  Parece ser que quedaron satisfechos con su trabajo, así que tuvieron la feliz idea de depositar en Ross la total responsabilidad de componer la banda sonora del proyecto que tenían entre manos. Y Module no decepcionó y se sacó de la manga 13 temas que, si te gusta mínimamente la música electrónica, podemos calificar de brillantes.

Porque para mí, esa es la grandeza de Shatter: no hay apenas ningún momento malo en sus casi 80 minutos de duración. No inventa la rueda, ni aporta nada que no hayas podido escuchar anteriormente. Al contrario, él mismo ha reconocido en alguna entrevista que su trabajo bebe de fuentes tan diversas como Daft Punk o Queen, pero es innegable que la mezcla que destila para la ocasión es insultantemente pegadiza. Y sorprendente: todas las canciones, pese a tener bastantes puntos en común con el resto, tienen instantes con la capacidad de pillarte por sorpresa, de mostrar algún matiz totalmente nuevo respecto a sus compañeras  y por ende, elimina el riesgo de caer en la monotonía.

Entremos en faena: Freon World, el tema que marcó en gran medida el proceso creativo de Module. Según parece, el tío pensó que quedaría bien introducir solos de guitarra en la banda sonora, pero él tenía mayor formación en piano, por lo que tampoco tenía un gran dominio del instrumento. Así que envío un corte a la gente de Sidhe con un solo de guitarra que improvisó en plan casi de cachondeo, con el jocoso título de “el mejor solo de guitar de la historia de los videojuegos” (o algo por el estilo) y para su sorpresa, gustó. Gustó tanto que dicho corte pasó a formar parte del tema Freon World (no lo sé con seguridad, pero me arriesgo a decir que es el fragmento que va de 2:17-4:18), posibilitó que Ross se animara a meter otros solos y ayudó a establecer algunas pautas en la línea de trabajo.

Una de las características que particularmente me agradan del repertorio de Shatter, es el hecho de tratarse de canciones que en muchas ocasiones apuestan por el progressive, en otras palabras, el ir a más, añadiendo sonidos, introduciendo ligeros cambios de ritmos con el paso de los minutos, subiendo poco a poco el nivel de intensidad y, por qué no decirlo, de “epicidad”. Cuando la escuchaba por primera vez, tenía la sensación que en casi todos los temas lo mejor aún estaba por llegar, aunque en algunos tal cosa pareciera verdaderamente difícil. Ejemplos (ojo al brutal crescendo a partir de 02:25 en Granular Extractor):

Pero si hay un tema que ilustra a las claras lo que comento en el párrafo anterior, este es el apabullante Argon Refinery, con un fragmento que va de 03:54 a 05:42 que resulta a todas luces espectacular pero que, contra todo pronóstico, aún es mejorado entre 06:14 y 07:48 con un minuto y medio de auténtica locura. Gracias Sidhe por pensar que los solos de guitarra de Module casaban con vuestro juego. Por favor, tomaros un momento para disfrutar:

Uno de los mejores y más curiosos temas tira de reminiscencias orientales, al meter una voz pseudo robótica que da la sensación de expresarse en japonés. Amethyst Caverns juega con esto e incluso coquetea con Mike Oldfield, o esa es mi impresión. Como apunte, decir que es la única canción que cuenta con videoclip oficial.

Hablaba casi al principio sobre la influencia de otros artistas en la música de Module y citaba entre ellos al Daft Punk. No es casualidad ya que en varias canciones se aprecia de manera clara, pero en ninguna como en la siguiente, que parece directamente un homenaje al dúo francés. Sin duda, tiene buen gusto a la hora de escoger referentes.

Como todo buen matamarcianos que se precie, Shatter tiene espacio para enfrentamientos contra bosses. Y claro, si ya he mencionado que la banda sonora rebosa épica por todos lados, sería una pena que la música que acompaña dichos combates quedase por debajo del resto. No temáis, pues como podréis comprobar utiliza un tema potente y machacón (en el buen sentido) como sólo un buen boss sabe serlo, con sendos cambios de tercio (en 01:02 y 01:29) que coinciden con la evolución de los combates.

Poco más tengo que añadir. Es una banda sonora que por su calidad trasciende lo meramente indie y puede mirar a los ojos con total descaro decenas de producciones musicales de triples A. Y no sólo por ser auditivamente agradable, lo cual quieras o no es algo muy subjetivo, sino por algo que me he guardado para el final y es por potenciar hasta lo extremo la experiencia jugable. Shatter es un juego divertido, sin demasiadas pretensiones, pero que sabe entretener y esto es así en un 75% (o más) por su música. Quítale a Module y haz el ejercicio de imaginarte qué sería del juego sin esas melodías pegadizas, energéticas y con un toque elegante que incluso podrás ponerlas en tu reproductor mp3 y escucharlas en cualquier lugar/situación, que lo más seguro es que no desentonarán con el escenario en el que te encuentres. Así de buena es y así de imprescindible es para el propio Shatter.

VALORACIÓN: Un estimulante chute directo al lóbulo temporal.

AUTOR: Jeramiah Ross “Module”

¿DÓNDE ADQUIRIRLA? Tienes un montón de opciones, aunque eso sí, casi todas en formato digital: el bandcamp de Sidhe, Spotify, iTunes, Steam, Amazon, Soundcloud… Decir también que en el bandcamp que he linkeado se puede adquirir en una estupenda edición limitada en vinilo y que en su día formó parte del Humble Indie Bundle 6. Y por si os interesa, aquí está el bandcamp personal del autor.

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