NieR

En las pocas entradas que llevo publicadas hasta la fecha en este garito, creo humildemente que os he ido mostrando un ramillete de bandas sonoras de gran nivel. No me refiero a si las he presentado mejor o peor, sino que su música habla con mucha más fuerza que cualquier palabra que se pueda articular al respecto. Y claro está, me estoy dando cuenta que el listón está muy alto, quizá demasiado como para poder seguir intentando llamar vuestra atención en adelante. Sin embargo, hoy creo que tengo una baza ganadora: NieR, uno de los juegos más infravalorados de la actual generación.

¿Por qué ha pasado tan desapercibido? A decir verdad, es fácil pasar por alto un título con un acabado gráfico algo vetusto, que mezcla mecánicas de géneros diversos, que no llegó traducido al castellano y que forma parte de una saga de RPGs no excesivamente popular en estas tierras como es Drakengard. Las ventas no fueron bien en absoluto a nivel mundial y eso comportó la posterior desmantelación del estudio responsable, Cavia. Una verdadera lástima ya que si superábamos el escollo sobre todo visual, NieR se revelaba como una obra de gran calado emocional, no en vano se apoyaba en unos personajes absolutamente MARAVILLOSOS que, a nivel personal, me hicieron vivir una de las mejores y más emocionantes historias en esto de los videojuegos. Es recordar algunas de sus escenas al escribir estas líneas y encogérseme el corazón de una forma que pocas composiciones logran.

¿Y cómo lo hicieron los señores de Cavia para emocionar al autor de esta entrada? Pues entre otras cosas, imbuyendo su juego en una banda sonora excepcional, de lo mejor que se ha escuchado durante la última década en plataforma jugable alguna. La autoría recae en Keiichi Okabe y su equipo, del estudio MoNACA, y lo curioso es cómo el proceso dio como resultado final una partitura que se entrelaza a la perfección con los eventos de la historia de NieR, reforzando hasta cotas insospechadas el impacto anímico que busca descaradamente causar el juego en el jugador.

Y es que Cavia apenas detalló el propósito con el que debía ser realizada cada canción. Okabe recibía descripciones tan vagas como “hay un extensión verde en calma y entonces, tiene lugar una gran pelea” y ale, a partir de ahí se las tenía que apañar para crear algo prácticamente de la nada. La verdad es que, visto en perspectiva, es casi un milagro que en MoNACA se sacaran de la manga una banda sonora tan sublime.

En ello ayudó lo suyo la presencia de la vocalista Emiko Rebecca Evans (también conocida como Emi Evans), que escribió la letra y puso voz a muchas de las canciones. La peculiaridad radica en que se le pidió que hiciera uso de un lenguaje imaginario, futurista, y según cada caso (siempre guiada por los apuntes del estudio) para lograrlo tiró de vocablos cuyo sonido se pareciese al de idiomas como el francés, inglés, español, gaélico… y así hasta 8 lenguas distintas. El paradigma de todo esto, lo vemos en la tremendamente evocadora “Song of the Ancients”, dónde Evans mezcló con total libertad palabras de canciones de tantos idiomas como pudo escuchar.

El resultado es a todas luces fantástico. Existen varias versiones del tema que suenan en distintos episodios del desarrollo, pero he elegido esta porque me parece la que mejor resume la experiencia de jugar a NieR: un sencillo y bellísimo acompañamiento de guitarra para una voz que transmite un torrente emocional desgarrador. Arte en su esencia más pura. Piel de gallina.

Pero la cosa tan sólo acaba de empezar. Encontramos también canciones dedicadas a algunos de sus personajes, temas siempre cruciales en el aspecto de insinuarnos detalles de la personalidad de los mismos. Ya he comentado que NieR es, por encima de todo, sus protagonistas. Todos ellos envueltos en la tragedia desde el mismo instante en el que vieron a luz. A medida que vas conociéndolos te das cuenta que no tendrán lugar para finales felices. Emil, el niño prodigio que pese a ser ciego ve más claro que la mayoría, que nos romperá el corazón en más de una escena y cuya canción desprende esa mezcla entre tristeza y débil esperanza. O la gran Kainé, con su lengua venenosa y repudiada por todos pero imposible de no amar una vez empiezas a rascar en su superficie, ayudados una vez más por su canción.

De ambos temas existe también una versión menos pausada y con ritmo más vivaz, utilizada en algunos combates contra bosses y que pese a sonar distintos, no dejan de ser geniales.

Hasta ahora sólo estamos escuchando temas dónde predominan la melancolía,  la tristeza y sentimientos parecidos y aunque es una constante en toda la obra, no todo se reduce a esto. Al fin y al cabo se trata de un RPG y eso suele significar que hay espacio a momentos épicos. Efectivamente, NieR no es una excepción. Por ejemplo, ya he mencionado la presencia de bosses y los combates contra los mismos acostumbran a regalarnos temas acordes a la grandeza del momento. He aquí algunas muestras (atención al crucial uso de la percusión en todas ellas o a la capacidad que tienen de imprimir tensión y “activar” al jugador los violines de “Gods Bounds by Rules”)

Y aunque a estas alturas parezca increíble, también podemos encontrar momentos de paz y relajación, generalmente en los temas de las distintas aldeas que visitamos. Es más, intuyo ciertas notas de optimismo en las canciones que más escuchamos en este género: las que suenan en nuestros continuos viajes por el mapa. Al menos yo así lo noto en las dos siguientes, así como un punto de desafío ante la adversidad en “The Lost Forest”.

Pero no podemos perder la idea de que estamos ante un drama. NieR no es un juego “divertido”, en el sentido que todo se sustenta en sus personajes, su historia y ésta está diseñada para dejar al usuario emocionalmente tocado. Es dura y es preciosa a la vez, y su banda sonora lo refleja fielmente. Es absolutamente maravillosa su extraordinaria capacidad para conectar al usuario con todo el torrente de desolación y soledad en el que viven sus protagonistas, aliviados débilmente sólo por el hecho de estar juntos y poder compartir sus sufrimientos.

No me gustaría concluir sin dejar constancia de la única canción cantada en idiomas originales y no inventados, “Ashes of Dreams”, tema que suena durante el cierre del juego. Existen 4 versiones del mismo (en inglés, japonés, francés y gaélico) y todas suenan así de fantásticas y devastadoras.

NieR es una experiencia única: es un juego adulto, que necesita ser degustado con paciencia y que exige por parte del usuario una implicación y empatía casi totales hacia sus protagonistas. Es evidente que quizá en Cavia pedían demasiado para comprender su obra, pero muchos de los que le han dado una oportunidad no dudan en defenderla pese a todas sus carencias. Y que nadie se equivoque: si alguna cosa debe quedar fuera de toda duda en cuanto a su calidad, esta es su música. No en vano, estamos ante lo que se considerará (si no lo es ya) una auténtica obra de culto.

VALORACIÓN:
Emoción en estado puro.

AUTOR: Composición a cargo de Keiichi Okabe; letras y voz de Emiko Rebecca Evans.

¿DÓNDE LA ENCUENTRO?
En formato digital nuestra mejor opción es iTunes. Para aquellos que opten por su copia física, hay que tirar de importación sí o sí. No soy un especialista en tiendas especializadas en el tema pero de lo que yo conozco, recomiendo sin ninguna duda Play-Asia.

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